Julian Barnes. 'Despedidas' Anagrama Panorama de Narrativas

Julian Barnes. ‘Despedidas’ Anagrama Panorama de Narrativas

Despedirse es algo difícil. Irse, parar, apagar la luz, cerrar la puerta. El que lo hace es valiente, el que se queda (suele ser) empático. Ese momento es una especie de Aleph borgiano en el que se presentan imágenes acumuladas. Algunas conscientes en forma de recuerdos forjados durante años, otras olvidadas en un reducto desconocido de nuestro cerebro, y hasta de nuestro cuerpo. Las despedidas son complicadas. Muchos autores las han hecho, en un sinfín de obras autobiógraficas y en muchas otras, supongo, compuestas sin intención de serlo. Se me vienen a la cabeza un puñado de textos que han marcado mi forma de ver la vida: el poemario Lo imprevisto de López Torres, el Cuaderno de tanatografías de Juan Gelman, o El hacedor del propio Borges cuando se alejaba del mundo de las imágenes.
Barnes, Julian, lo ha vuelto a hacer. Intencionadamente. Afectado por una leucemia y entrado ya en los 80 escribe, con el ácido humor que caracteriza su prosa, un manifiesto desbordante en el que se hace un repaso exhaustivo a las circunstancias del adiós. Las suyas y las imaginadas, recreadas, estudiadas o contadas. Esta novela -por llamarla así, no sé si lo es- coincide con el Premio Princesa de Asturias de las Letras de este año. Un galardón que atesoran, entre otros, Eduardo Mendoza, Murakami o Juan Mayorga.
Dice en la tapa de este libro que el volumen “cincela un texto de apariencia lúdica y desenfadada”, y es correcta la apreciación, es sólo una apariencia el barniz que el inglés ha dado a estos párrafos. El libro está cargado de “despedida” hasta el punto de transitar por aspectos tan arenosos como la vejez, la fama, la memoria y sobre todo la muerte. El autor de El loro de Flaubert, uno de los libros más originales de la literatura inglesa del siglo XX, ha decidido parar, y despedirse. Lo hace con este premio que reconoce su trayectoria literaria, es lo de menos, y con un libro no demasiado largo, pero que se conforma como una propuesta magnífica de lo que debería ser una despedida: alzar la mano, agradecer el paso por esta vida y sus tiempos y sentarse a descansar en un banco del parque.

Él mismo lo advierte en una declaración de humildad:”no tengo grandiosas declaraciones que ofrecer, ni unas últimas palabras que pronunciar”. La grandiosidad se mide en la sencillez.

 

Título: Despedidas
Autor: Julian Barnes
Género: Narrativa
Editorial: Anagrama
ISBN: 978-84-339-4891-5