RED_BEARD_2Red Beard, la banda de country-folk-rock liderada por Jaime Jiménez Fleitas, vuelve a tocar en territorio peninsular con una mini gira veraniega que inicia hoy jueves 23 y que le llevará por cuatro provinicias españolas. Continua así la promoción de su primer disco, ‘Nobody’s Gonna Bring Me Down’ (Nadie podrá conmigo), en esta ocasión por Madrid, Palencia, Vizcaya y Cantabria, a donde viaja con el apoyo de Canarias Crea, el programa del Gobierno Autónomo y la Fundación CajaCanarias para impulsar la movilidad hacia el exterior del sector cultural isleño.

Red Beard aterrizan en Madrid hoy jueves 23 para iniciar este tour en el emblemático Matadero, en el marco del Festival Frinje de Artes Escénicas. Al día siguiente, viernes 24 de julio, actuarán en la sala La Cremallera de Villada, Palencia y ya el sábado se trasladan a Vizcaya: las salas Golfo Norte (Barrika-Sopelana) y Satélite T (Deusto) serán los escenarios en los que los grancanarios dejarán su huella sonora los días 25 y 26. El mismo domingo 26, pero en horario nocturno, cerrarán esta pequeña gira en la sala Escenario Santander (Cantabria).

Esta nueva incursión de Red Beard en tierras ibéricas en este 2015 constituye también de antesala de las nuevas fechas que está cerrando el grupo para el último cuatrimestre del año, dentro del proyecto de la AIE ‘Artistas en Ruta’, para el que fue seleccionado entre decenas de grupos de toda España, junto a otras 17 bandas. Este circuito, con 20 años de andadura, es de carácter promocional y desde su creación ha propiciado más de 3.000 conciertos en salas de todo el país.

Red Beard

Bajo el sombrero y la barba de Red Beard se encuentra el músico grancanario Jaime Jiménez Fleitas, un joven que según evolucionaba en el campo de la producción musical, fue almacenando también ideas propias que al final ha decidido materializar en este proyecto musical, acompañado en el escenario por J.J. Marco Valero (guitarra eléctrica), Alba Cabero (violoncello), Edgar Aguiar (bajo) y Álvaro Betancor (violín).

En esas ideas cuenta historias a las que pone la música que contextualiza. Él nombra entre sus influencias a Woodye Guthrie, Johnny Cahs, La familia Carter, Jimmie Rodgers; trazos más orquestales como Ennio Morricone, o el blues de Taj Mahal, Robert Johnson, Muddy Waters, entre otros. Y según sus productores, logra evocar con su música el recuerdo de ese viejo sonido americano, el sonido de un caluroso oeste, “entre el folk y alguna pincelada blusera, con la redondez casi palpable de un cuidado sonido acústico, y con frescor”.