Víctor Ortiz de la Torre es Wilbur. El actor, acróbata y cómico alicantino que se ha convertido en un popular rostro por su aparición en el programa televisivo el Grand Prix, presenta en las islas de Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote su show de formato familiar ‘Piensa en Wilbur’, programado en el marco de la cuarta edición del Festival Reislas. El citado espectáculo, “una especie de cóctel tutti frutti que combina acrobacia, humor, canción y monólogos”, como explica el artista, llega los días 25, 26 y 27 de septiembre a los escenarios del Paraninfo de la Universidad de La Laguna, Centro Cultural Guaires de Gáldar y Teatro Municipal de San Bartolomé de Lanzarote, respectivamente.

“Mi formato ha sido siempre el espectáculo familiar. Todo lo que he pensado, se me ha ocurrido o he creado siempre pensando en clave familiar, que no infantil”, explica el artista que llegó a ser campeón de España en la modalidad de acrobacias. Su excéntrica presencia para muchos lo ha convertido en un personaje histriónico. “Ves a un tío con licra, con bigote, con unas gafas que parece que llevo un antifaz… Es peculiar, lo reconozco». Sobre su peculiar atuendo Wilbur explica que la lycra la usa fundamentalmente por comodidad, más que por estética. “Para sentirme cómodo a la hora de subir una pierna, hacer una acrobacia o cualquier movimiento que requiera flexibilidad, la lycra es siempre tu mejor amiga. Es muy incómodo sentirse incómodo con un vestuario que te aprieta o que no estira lo suficiente. La lycra va pegada al cuerpo y, como puedo transformar mi cuerpo en un cuerpo raro y extraño, pues también”.

Detrás de ‘Piensa en Wilbur’ hay mucha exigencia física y destreza, aunque el público aparentemente sentado en su butaca perciba que el artista realiza los incontables ejercicios que pueblan su show con facilidad y soltura. Antes de cada función, en la soledad de su camerino, se concentra y calienta estirando sus músculos. Luego, siempre registra en la cámara de su teléfono una foto de su camerino. “Es la única manía que tengo antes de salir a actuar. Me gusta luego recordarlo, ya que esa hora que estás calentando y preparándote es muy intensa, muy mágica. Ahh… y también doblo la ropa. No suelo doblarla nunca en mi vida normal, pero me gusta dejarla bien dobladita. No sé por qué hago eso. Igual por si no vuelvo y que todos piensen que era una persona ordenada. No sé de dónde viene ese hábito”, confiesa el artista cuyos recurrentes posiciones le han llevado a salir en programas como Good Morning Chicago de la televisión estadounidense y sus videos se han viralizado en medio mundo hasta el punto de ser compartidos hasta por la estrella de la NBA, Shaquille O’Neal.

Adaptarse para ser feliz

Adelanta Wilbur que el aplauso es lo que ha alentado su perseverancia en los distintos escenarios en los que ha desarrollado sus cualidades. “Desde un pabellón de deportes donde he competido hasta un teatro, pasando por un plató de televisión. Al final es lo mismo: te tienen que aplaudir por lo que hagas. Cuando compites te aplauden o te puntúan por lo bien que lo hagas. Y en el resto de escenarios también. Lo que pasa es que, con Wilbur y al ser payaso, el aplauso viene de fallar, de cometer errores y caídas. Pero el aplauso es el mismo. Simplemente cambia el decorado”, agrega.

A Wilbur se le presiente un hombre feliz cuando uno lo ve, una persona con la que podría llevarse bien todo el vecindario. Cuando se le pregunta que si la felicidad se entrena contesta que sí. “¿Secreto? No sé. Igual es cuestión de intentar hacer lo que a uno le gusta. Ponerse a pensar. Igual de crío no lo tienes claro o tardas un poquito más en darte cuenta de lo que te gusta. En cuanto lo detectes, te pones manos a la obra a hacerlo y poco más. Luego ya todo lo demás viene rodado. Si vives de tu pasión o de algo que te gusta mucho hacer, todo lo demás viene porque vas a ser feliz haciéndolo. Y ya luego todo lo demás vendrá: ser simpático, que se te vea feliz, ser un tipo agradable… Eso viene rodado. Pero todo parte de que el núcleo esté bien, bien con tus principios y con lo que quieres hacer. Y luego te tienes que adaptar, porque en la vida van a pasar cosas chungas. Yo siempre digo en el show que la vida son dos días y en uno llueve. Es muy bonito, pero la vida tiene cantos y esquinas muy afiladas y cosas muy chungas que te pueden ocurrir. Al final, el que se adapta es el que sobrevive y tira para adelante. Así que hay que tener un buen sistema adaptativo en la vida”.

“Hay que intentar ser felices y amar mucho a la gente que queremos. Y viajar, iros a pasear por el campo y a levantar piedras, y a mear cerca de árboles, y fruta y verdura a puñados, y ejercicio un poquito. Y bañitos. Donde pilles, te bañas: en un río, en un lago, en un pozo, en un mar. Hay que bañarse también y refrescarse. Agua fría, muy bueno también”, recomienda el showman Wilbur, que en cuentas de Instagram y TikTok suma unos dos millones de seguidores, con los que comparte sus conocidos movimientos y piruetas que mezclan deporte y humor de manera magistral.

En su espectáculo ‘Piensa en Wilbur’, en el que combina sus dos pasiones, la gimnasia y la acrobacia, con la comedia y su sentido del humor, podremos conocer mejor a Víctor Ortiz de la Torre.
Reislas ya ha puesto a la venta las entradas para el show ‘Piensa en Wilbur’ en su plataforma www.reislas.com cuyos precios oscilan, según los espectáculos, entre los 16 y los 40 euros.

El festival Reíslas cuenta con la colaboración del Gobierno de Canarias a través del Instituto Canario de Desarrollo Cultural (ICDC), así como de los Cabildos de Fuerteventura y La Gomera y de todos los ayuntamientos de los municipios en los que se celebra, a los que se suma también el apoyo de la empresa Cicar, el restaurante Centro de Guayadeque y Spar Gran Canaria.