¿A qué suena la naturaleza cuando, por fin, nos detenemos a escucharla? El Festival Contemporáneo de Canarias incorpora a su programación una actividad en torno a la relación entre música, sonido y medio natural. ‘La memoria sonora del paisaje’ propone este domingo 11 de octubre, a partir de las 10:00 horas, una jornada de experimentación sonora en la Finca Samsó, en Santa María de Guía, organizada en colaboración con la asociación Ben Magec-Ecologistas en Acción.
La iniciativa es gratuita y está abierta a todas las personas interesadas, previa inscripción a través de la página web del evento. La organización pondrá a disposición una guagua que saldrá del Auditorio Alfredo Kraus a las 9.00 horas. El regreso está previsto en torno a las 15.30 horas.
Esta actividad traslada parte de la programación del Festival fuera de los teatros y auditorios para abordar las posibilidades creativas de los sonidos del medio ambiente. A través de diferentes dinámicas de escucha y creación, las personas participantes trabajarán con los sonidos del entorno y con materiales naturales como punto de partida para la experimentación musical.
Descubrir el paisaje sonoro
La jornada se articula a través de tres talleres diferenciados. El primero, ‘El silencio activo’, propone una caminata consciente para dejar atrás el ruido de la ciudad y centrar la atención en los sonidos del bosque. A continuación, ‘El eco del bosque’ convierte elementos naturales caídos, como maderas, piñas, piedras o pinocha, en materia para experimentar con diferentes texturas y timbres sonoros.
La experiencia culminará con ‘Sinfonía forestal’, una creación musical colectiva basada en la improvisación y el diálogo con el entorno. Instrumentos de viento y percusión de madera se incorporarán progresivamente al paisaje sonoro hasta construir una pieza efímera entre las personas participantes y el propio bosque.
Escuchar para relacionarnos de otra manera con el territorio
‘La memoria sonora del paisaje’ parte de una idea sencilla: frente al constante ruido de fondo de los espacios urbanos, detenerse a escuchar permite descubrir otra dimensión del territorio. La propuesta combina así creación contemporánea y sensibilización ambiental, entendiendo el sonido como una herramienta para aproximarse al patrimonio natural de las islas.
La jornada está diseñada para 60 participantes, que se distribuirán en grupos reducidos para recorrer las diferentes experiencias antes de reunirse en una improvisación musical conjunta. Las actividades se desarrollarán siguiendo criterios de respeto al entorno y de mínima intervención: únicamente se utilizarán elementos naturales ya caídos y estos serán devueltos posteriormente al lugar del que proceden.


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