Filmoteca Canaria se despide del ciclo ‘El cuerpo del delito’ con un acontecimiento muy significativo para el patrimonio histórico y cultural de las islas, la conmemoración del centenario de ‘El ladrón de los guantes blancos’. La película, estrenada en 1926, tiene la particularidad de ser el primer largometraje realizado por canarios y rodado íntegramente en Canarias y es, a su vez, uno de los grandes hitos de los orígenes del cine insular.

Coincidiendo con el aniversario, Filmoteca Canaria proyectará la cinta muda en dos pases acompañados por la música de un piano en directo. Las sesiones serán el martes 6 de octubre, a las 19:00, en el Teatro Guiniguada (Gran Canaria), y el jueves 8, a las 18:00 horas, en el Espacio La Granja (Tenerife). En ambos casos, el acceso será gratuito, aunque con retirada previa de entradas en la taquilla o en la web de las dos sedes.

‘El ladrón de los guantes blancos’ es un filme policíaco de 138 minutos. Su argumento gira en torno al robo de un collar durante la celebración de un baile. Este suceso desencadena una trepidante persecución con el objetivo de atrapar al delincuente Malcorne, mientras que los investigadores se las tendrán que ver con circunstancias como hurtos, falsas identidades y muchos otros impedimentos.

Pioneros del cine insular

Detrás de la hazaña que supuso rodar esta cinta hace un siglo se encuentran José González Rivero y Romualdo García de Paredes, que asumieron conjuntamente la dirección del proyecto.

González Rivero, que a comienzos de los años 20 (del siglo XX) era también gerente del Teatro Leal de La Laguna, había empezado por aquel entonces a realizar documentales y noticiarios locales con su propia cámara y su propia productora: Rivero Film. Para este proyecto, no obstante, unió fuerzas con García de Paredes, que se encargó de firmar el guion de la cinta y de interpretar a Tom Carter, el detective que investiga el hurto. El reparto de la película se completó con intérpretes como José Miguel Mandillo, Angelina Navarro, Carlos Reyes, Antonio Varela, Guetón Rodríguez Melo y Pedro Rodríguez Bello, que hicieron posible esta producción sin precedentes en las Islas.

La película se rodó en Tenerife durante 1926 y, a pesar de que se llegó a proyectar en varias islas -e incluso en Cuba-, desapareció de las pantallas con la llegada del cine sonoro. En la década de los 80 se recuperó la copia que conservaba la familia de González Rivero, lo que ha permitido su exhibición en varias ocasiones.

El segundo rollo, con la escena del baile (rodada en el Salón de los Espejos del antiguo Casino de Santa Cruz de Tenerife), desapareció y hasta la fecha, no se ha localizado.

La película se filmó en blanco y negro con teñidos. Los rollos originales en nitrato (material inflamable) se encuentran depositados en Filmoteca Española. Algunos de estos rollos estaban muy deteriorados y, en el año 2023, Filmoteca Canaria encargó a un laboratorio especializado la restauración y digitalización de la película a 4K. Esta copia digital restaurada es la que se exhibirá para conmemorar los 100 años de su estreno.

Con esta proyección de aniversario, Filmoteca Canaria clausura el ciclo ‘El cuerpo del delito’, una cuidada propuesta que durante las últimas semanas ha invitado a los espectadores a mirar el delito como un espejo de las preocupaciones colectivas.