Miguel Ángel Rodríguez Manzanera, más conocido como Miguel Miguel, es un polifacético cómico madrileño que forma parte del heterogéneo circuito del stand up comedy española. El artista, incluido en la programación en la cuarta edición del Festival Reislas, ofrece en el mes de octubre su más reciente show, ‘¡Acojonado!’, el día 1 en el Teatro Juan Ramón Jiménez de Telde, el día 2 en el Teatro Municipal de Tías de Lanzarote, el día 3 en el palmero Teatro Circo de Marte y el día 4 en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna.
Su periplo ha sido duro. Ha ejercido desde instalador de aire acondicionado y perito de coches hasta vendedor de minimotos. “Me iba a actuar a Murcia desde Madrid por 250 euros y sin hotel para hacer noche”, recuerda de aquella época que se convirtió en un agujero que acrecentó la pandemia. Actuó durante más de diez años en la célebre sala ‘La Chocita del Loro’ presentando sus monólogos. En aquella mítica sala de la calle Gran Vía madrileña que hoy se llama Teatro Sofía, Miguel Miguel fue forjando su propuesta que terminó de relanzar definitivamente el programa ‘El Hormiguero’ en donde se encargó durante cinco años de mantener alta la adrenalina del público tanto en el preshow como durante el citado espacio televisivo. El madrileño ha sabido fusionar de manera impecable el monólogo clásico con el chiste tradicional… y hasta la magia, de cuya disciplina fue profesor en la Gran Escuela de Magia Ana Tamariz.
Costumbrismo
Sin duda, esa vida de currante al límite le ha permitido metabolizar la grasa de la calle convirtiendo su indómita cotidianidad y costumbrismo en una auténtica fórmula que hoy llena teatros. ‘¡Acojonado!’ surgió durante la pandemia mientras tenía mucho tiempo para pensar y caía en la cuenta de las cosas que realmente son importantes en la vida”, señala el humorista. “Sentí que estaba perdiendo la perspectiva de la vida, eso que para mí es vivir. Ese tiempo me ayudó a recordar de dónde venía, el trabajo y esfuerzo realizado y lo afortunado que sigo siendo. El espectáculo nace de comparar la vida de los chavales de ahora con la que teníamos nosotros. En general, de la infancia de un chaval de los 80, como lo soy yo, y la de uno de ahora. Es, básicamente, un salto generacional contado desde el humor”, añade. “Es una mezcla de lo vivido, lo que estamos viviendo y lo que nos queda por vivir después de los cuarenta y sus principales consecuencias de esta edad. Habla de la mala suerte, de los problemas de la gente que tienen ahora y los que teníamos antes”.
Con el show con el que llega a Canarias estará de gira hasta finales de 2027, pero Miguel Miguel trabaja en una nueva propuesta desde hace meses: un formato para salas pequeñas, solo de chistes, como le solicitaba mucha gente en redes.
“No me gusta cuando la peña me dice que lo estoy petando… me va bien, pero quien lo está petando es Juan Dávila, David Cepo, Álex Clavero… yo voy a remolque. No creo que sea falsa humildad. Yo vengo de vender 80 entradas en un bareto de copas a vender dobletes en un teatro respetable. ¿Me va bien?: Sí, pero siempre tengo presente de dónde vengo”.
“Muchos de esos chistes no son populares, como la gente se piensa, sino anónimos, porque a alguien se les tuvo que ocurrir. Me llegan multitud de chistes de la gente que luego yo interpreto a mi manera. Son mis auténticos proveedores a los que regalo tazas en mi show si me surten de uno que desconocía”. Cree que la gente se ofende cada vez más. “Yo entiendo que no te pueda gustar uno de mis chistes y lo respeto. Te lo compro. Ahora bien, no tolero que me falten, que me insulten. Muchos entienden la libertad de expresión como un recurso para insultar al otro. Entiendo que el humor tiene límites y en el directo cuento cosas que nunca subiría a las redes porque muchas de ellas podrían estar fuera de contexto. Surgen sobre el escenario situaciones que se quedan sobre el escenario”, concluye el humorista madrileño.
Reislas ya ha puesto a la venta las entradas para las actuaciones previstas en los diferentes teatros, auditorios y demás equipamientos culturales en su plataforma www.reislas.com cuyos precios oscilan, según los espectáculos, entre los 16 y los 40 euros.
El festival Reíslas cuenta con la colaboración del Gobierno de Canarias a través del Instituto Canario de Desarrollo Cultural (ICDC), así como de los Cabildos de Fuerteventura y La Gomera y de todos los ayuntamientos de los municipios en los que se celebra, a los que se suma también el apoyo de la empresa Cicar, el restaurante Centro de Guayadeque y Spar Gran Canaria.


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