El Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria ha inaugurado una edición especial, la que recuerda un recorrido de un cuarto de siglo y que abrió con la proyección de Fausto (108 min.), de Friedich Wilhelm Murnau.

La película de cine mudo, arropada con los acordes de GAF y La Estrella de la muerte, llegó 30 minutos después de una ceremonia que contó con las tablas del actor y cantante Asier Etxeandia como conductor. Este intervalo de tiempo acaparó la atención de la audiencia con la proyección de vídeos que explican la esencia de las secciones y la filosofía de un Festival que ha encontrado su lugar en el circuito internacional. No faltaron la recopilación de momentos junto a grandes presencias a lo largo de dos décadas y media; y el recuerdo a tres personas cercanas al equipo de la cita cinematográfica que fallecieron recientemente: Pepe Torres, cinéfilo, compañero de viaje del Festival; José Luis Cienfuegos, renovador principal de los festivales del país; y Fran Gayo, cómplice durante años. Asimismo, Etxeandia lamentó en nombre del FICLPGC la pérdida de Ignasi Camós, director general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) cuya noticia llegó poco antes de la inauguración.

También hubo momentos para la reflexión, no solo a través del guion que hizo suyo el presentador: “El Festival, en efecto, quiere recordar, pero no vivir de los recuerdos, busca pistas sobre el futuro del cine, pero a sabiendas de que las películas viven unas de otras. Y que esa memoria colectiva es lo que llamamos historia del cine”; sino también en las palabras de la propia alcaldesa: en su breve intervención antes de encender la pantalla, señaló la importancia de un año especial al apuntar que “alcanzar este aniversario significa reconocer la consolidación de un proyecto cultural de referencia que, a lo largo de un cuarto de siglo, ha contribuido de manera decisiva al fortalecimiento de la vida cultural de Las Palmas de Gran Canaria, a la proyección exterior de su imagen y al posicionamiento de la ciudad como espacio de creación, encuentro y pensamiento en torno al cine”.

Todo esto en un marco propicio para compartir con el público variopinto, cinéfilo, local y foráneo que el contexto de la efeméride es “de gran relevancia para nuestra ciudad, pues Las Palmas de Gran Canaria se encuentra inmersa en el proceso de presentación de candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031”. Sus palabras indicaron que el Festival es “una expresión clara de la voluntad de avanzar en la producción y en la creación artística y cultural”.

Y en un entorno festivo, de diálogo y conexión con la cinefilia y el sector, comenzó una edición que proyectará más de un centenar de títulos, convocará coloquios y debates, así como diversas actividades relacionadas con la industria hasta el 3 de mayo.

De hecho, una de las que más expectación genera entre las y los adeptos, son las Jornadas del Oficio Cinematográfico. Los tres directores invitados, Oliver Laxe, Alberto Rodríguez y Albert Serra, así como la y los intérpretes Laia Costa, Javier Cámara y Asier Etxeandia, saludaron en la entrada a la alcaldesa Darias y al concejal de Cultura, Josué Íñiguez, que, junto al director del Festival, Luis Miranda, compartieron instantes con otros cineastas y profesionales que ya están en la ciudad.