La Biblioteca de Artistas de Canarias sigue sumando nuevos tomos a su histórica selección, que aúna las firmas más destacadas de la producción creativa de las islas. Esta vez, con la publicación de los volúmenes 89 y 90, se incorporan los nombres del pintor barroco Gaspar de Quevedo, bajo el estudio crítico de Carlos Rodríguez Morales, y de la contemporánea Fabiola Ubani, por Laura Morales.
La presentación de los libros será el miércoles 25 de marzo, a las 19.00 horas, en el Centro de Arte La Regenta, con entrada libre. En el acto intervendrá el viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Horacio Umpiérrez, el director de la BAC, Carlos Díaz-Bertana, la artista Fabiola Ubani y los autores de los estudios críticos.
Los monográficos podrán adquirirse en librerías, así como consultarse en las diferentes bibliotecas del archipiélago a través de la red BICA.
Uno de los primeros pintores tras la conquista
Gaspar de Quevedo fue un pintor tinerfeño del siglo XVII. Aunque en los primeros estudios sobre la plástica canaria antigua su nombre aparecía apenas de manera tangencial, finalmente se ha consolidado como un referente fundamental de la historia del arte en Canarias.
Explica el investigador Carlos Rodríguez Morales que el mayor conocimiento de su figura y legado ha venido gracias a diversas exposiciones desde 1964 hasta la actualidad. Destacan entre ellas la presentación de obras restauradas a finales de los años sesenta en el Palacio Insular de Tenerife, así como la primera muestra monográfica dedicada a él en el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife en marzo de 1977, bajo el título Pinturas religiosas de Gaspar de Quevedo, coincidiendo con la publicación de la monografía de Fraga González.
En 1991, con la edición de su segunda monografía, se organizaron tres exposiciones simultáneas —en Santa Cruz de Tenerife, Puerto de la Cruz y Las Palmas de Gran Canaria— que reunieron dieciocho pinturas y una escultura, reforzando su reconocimiento como artista del barroco canario.
Más allá de estas muestras excepcionales, la mayor parte de su obra puede contemplarse hoy sin dificultad, ya que forma parte del patrimonio de la Iglesia católica y se conserva en templos y museos. Cabe destacar que, hasta finales de los años sesenta, el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife carecía obra suya y solo tras la recomendación de Tarquis, quien propuso adquirir la obra que permanecía en el oratorio doméstico de los Lercaro en La Laguna, se incorporó a la colección pública, convirtiéndose en la única pieza del artista en una galería de titularidad pública.
Fabiola Ubani: la experimentación
Fabiola Ubani (1956) se licenció en la Facultad de Bellas Artes de San Jordi (Barcelona). Es doctora por la ULPGC y máster PhotoEspaña de proyectos fotográficos. Durante cuatro décadas ha compaginado su labor creativa con la enseñanza, siendo la universidad pública de Gran Canaria donde desempeña casi la totalidad de su docencia.
Esta es la primera monografía dedicada a la artista, por lo que, en palabras de la historiadora del arte Laura Morales, “hemos querido reflejar el significado y la trascendencia de su trabajo a lo largo de toda su trayectoria, mostrando de manera ordenada su evolución estilística desde los inicios hasta el desarrollo pleno de su discurso actual”.
A pesar del considerable volumen de referencias hemerográficas y otros textos dedicados a Fabiola Ubani durante casi cuarenta años de carrera, la mayoría se ha centrado, salvo excepciones, en la presentación de sus proyectos. En este sentido, cobran especial valor los catálogos de sus exposiciones, cuyos textos incluyen las inestimables colaboraciones de artistas y literatos cercanos a ella. Estos aportan la inmediatez propia de la emoción nacida de la experiencia estética en el momento y el contexto en que la obra fue creada.


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