Olvida Juan Manuel Bonet, en su Diccionario de las Vanguardias en España, señalar que la última novela de Claudio de la Torre fue el ‘Verano de Juan el chino’. En su ocaso humano y literario, Claudio en otros tiempos Néstor, escribió este texto sobre la epidemia de cólera que asedió la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria en las medianías del siglo XIX. Corrían los setenta del pasado siglo cuando el autor, doble premio Nacional de Literatura, vomitó esta historia sobre el amor, sobre la sociedad canaria decimonónica, sobre lo ancestral de la visión de la enfermedad y sobre la muerte. Casi nada. 

Escribía en este texto hace algunos meses sobre Alonso Quesada y la ignominia del olvido de nuestra propia literatura, que el desconocimiento de nuestros autores clama al cielo en el proceso educativo de las letras nacionales, sobre todo desde la propia visión insularista. Ocurre con Claudio de la Torre, también con su hermana Josefina, con Saulo Torón, y con otros y otras que quedan relegados a un cartel promocional del Día de las Letras Canarias pero que dificilmente se promocionan como lecturas de valor. 

Estamos ante un momento dulce de la literatura isleña, abrió la puerta de las nuevas generaciones Andrea Abreu, y tras ella, el reciente día del libro llena estanterías con Lana Corujo, Óscar Liam, Aida González Rossi, y otros nombres que colocan el escenario archipelágico en el escaparate. ¡Bien!

Pero yo no quisiera dejar de reivindicar los márgenes, como siempre. Me alejo de las superventas y de los “prime” (creo que se dice así) y siento una gran alegría al tener entre mis manos una adaptación en formato novela ilustrada del Verano de juan el Chino, producto del acertado trazo de Rayco Pulido, premio nacional del Cómic en 2017, y reincidente en adaptar clásicos de esta literatura nuestra de otros tiempos. Ya lo hizo con Nela, a partir de la Marianela de Pérez Galdós. 

Saquen sus muertos es la propuesta de Pulido al texto, sintético, directo, balístico de Claudio de la Torre. Y como en un paralelismo, el adaptador usa el blanco y negro, las luces y las sombras, las líneas sencillas, para trasladar a este espléndido volumen aquella síntesis depurativa del autor. 

Pulido recrea de manera bellísima paisajes, patrimonio, mobiliario urbano, que nos sitúa directamente en una ciudad concreta del Atlántico. Por otro lado, con esa definición tan perfilada y tan sencilla, emociones, olores, dolor, enfado, hastío, rabia de los personajes.

Rayco Pulido en el Festival Encuentros en el M/A/L de 2025. Foto Julia Moranz

Rayco Pulido en el Festival Encuentros en el M/A/L de 2025. Foto Julia Moranz

La presencia de un barco en el horizonte, ahora más que nunca, y la turba enfervorizada en la playa gritando que se alejen nos habla de la insolidaridad del ser humano, corrompido y feroz, y al mismo tiempo de la bondad y los sentimientos profundos de alguien que no tiene nada, por eso no teme perder nada. 

Saquen sus muertos cumple dos funciones, recupera el patrimonio literario de un autor, Claudio de la Torre, olvidado y desconocido, y propone un documento de valor artístico y creativo de primer orden. En esta primavera, acérquense al verano de las islas del siglo XIX, un paisaje distinto pero al fin y al cabo, parece, que muy parecido al actual. Cada uno que entienda la metáfora como le apetezca. Mientras… saquen sus muertos. 

 

Título: Saquen sus muertos
Autor: Rayco Pulido sobre una novela de Claudio de la Torre
Género: Cómic
Editorial: Astiberri

ISBN: 978-84-10332768