¿Qué historias esconden los muros de un palacio que durante siglos fue testigo del poder, la fe y las desigualdades de una sociedad? ¿Quiénes fueron aquellas mujeres a las que llamaron brujas por sus conocimientos y su forma de entender el mundo? LÓperArs propone adentrarse en algunos de los episodios más sugerentes de la historia de Agüimes a través de Ecos de los Reyes, la segunda entrega de la trilogía Memorias de Tamarán, que se representará los próximos 30 y 31 de octubre en el Museo de Historia de Agüimes-Antiguo Palacio Episcopal.

Creada y dirigida por Mario Méndez, la obra recupera la figura de María de la Cruz, conocida como la legendaria bruja de Agüimes, para construir un relato escénico sobre el poder, la resistencia y la memoria colectiva. El espectáculo invita al público a viajar al pasado del Señorío Episcopal, cuando los obispos ejercían su autoridad sobre el territorio y las relaciones entre Iglesia, poder y pueblo marcaban buena parte de la vida cotidiana. Sin embargo, Ecos de los Reyes no pretende contar únicamente la historia de quienes gobernaban. También quiere dar voz a quienes permanecieron al margen de los grandes relatos históricos: las mujeres conocedoras de las propiedades de las plantas, los campesinos que defendían sus tierras y quienes se enfrentaron a las estructuras de poder de su tiempo.

En el centro de esta narración aparece María de la Cruz, una mujer cuya leyenda permite abordar la relación entre conocimiento, superstición y autoridad. A partir de su figura, la obra construye una historia en la que el amor también desafía las convenciones y las jerarquías sociales.

Las mujeres sabias que fueron llamadas brujas

Silvia Zorita, mezzosoprano y responsable de coordinación y producción de LÓperArs junto a Mario Méndez, explica que la figura de María de la Cruz permite recuperar una realidad que atravesó diferentes momentos de la historia. “En ciertos momentos históricos, a las mujeres sabias se las llamó brujas. Eran mujeres que dominaban las hierbas, curanderas, eran mujeres avanzadas para su tiempo”, señala Zorita.

La producción toma esa memoria como punto de partida para desarrollar una historia de amor atravesada por las relaciones de poder. “El poder de alguna manera intentó dominar a las mujeres y en este caso hemos dibujado, en base a la historia, el romance entre el señor, que representa el poder, y la bruja. Así veremos que el amor prevalece”, explica.

Pero más allá de esta relación, el espectáculo busca reconstruir el ambiente social de aquella época y acercar al espectador a las tensiones que marcaron la vida de Agüimes durante el Señorío Episcopal. El propio museo se convierte así en uno de los grandes protagonistas de la representación. Música, interpretación teatral, danza y movimiento acompañan al público en un recorrido de aproximadamente 40 minutos en el que el patrimonio arquitectónico forma parte esencial de la narración.

Un museo que cobra vida a través de las artes escénicas

Ecos de los Reyes continúa la línea artística iniciada el pasado mes de junio con La Memoria del Volcán, primera entrega de Memorias de Tamarán, que convirtió el Museo Municipal de Arucas y el jardín de los Gourié en un espacio de creación contemporánea inspirado en la identidad volcánica de Gran Canaria.

En esta ocasión, LÓperArs traslada su universo creativo al antiguo Palacio Episcopal de Agüimes, un enclave especialmente significativo por su vinculación con la historia del municipio.

La creación de Mario Méndez fusiona repertorio lírico, música contemporánea, danza y tradición canaria en un lenguaje escénico que busca acercar el patrimonio y las artes a públicos muy diversos, poniéndo especial énfasis en el más joven. La intención no es únicamente representar una obra en un edificio histórico, sino conseguir que el espacio dialogue con los artistas y que el espectador se sienta parte de la historia.

La segunda entrega de Memorias de Tamarán contará con la soprano María José Torres y el barítono Borja Molina asumirán la interpretación lírica, mientras que la actriz Lula Guedes aportará el componente teatral de esta narración histórica. La danza tendrá un papel destacado a través de Kerly Bravo, Ychi Rueda, Violeta Aguilera y Carlos García.

La dirección musical y el piano estarán a cargo de Nauzet Mederos, acompañado por el guitarrista Abraham Ramos, mientras que Italo Alejandro firma el diseño de vestuario. La creación y dirección artística corresponden a Mario Méndez, fundador de LÓperArs.

La moda tendrá también un protagonismo especial en Ecos de los Reyes de la mano de la diseñadora canaria Ruth Rodríguez, que presentará una exposición de sus creaciones a lo largo del recorrido escénico por el antiguo Palacio Episcopal. La creadora, que recientemente participó en Bridal propone en esta ocasión un universo estético inspirado en el eclipse lunar y en las distintas emociones de la mujer. Sus diseños acompañarán al público en un viaje cromático que partirá de los tonos negros y evolucionará hacia los rosas y blancos, utilizando la moda como otro lenguaje artístico para expresar la transformación y el universo emocional femenino.

La experiencia se completará con una oferta gastronómica a cargo de Bodegas Mondalón y Croquetería Gran Canaria, que contarán con espacios propios para que los asistentes puedan disfrutar también de una propuesta enogastronómica vinculada al encuentro entre cultura, patrimonio y gastronomía local.

Tres escenarios para recorrer la memoria de Gran Canaria

Memorias de Tamarán es una trilogía interdisciplinar concebida por Mario Méndez para explorar la identidad de Gran Canaria a través de su patrimonio histórico, sus elementos naturales y su memoria colectiva.

Después de La Memoria del Volcán, presentada en Arucas en junio, y de Ecos de los Reyes, que llegará ahora a Agüimes, el proyecto culminará los días 25 y 26 de noviembre con La Isla Rota, en el CICCA-Fundación La Caja de Canarias, en Las Palmas de Gran Canaria, para la cual ya está abierta la venta de entradas.

La última entrega trasladará al público hasta el año 2100, en una Gran Canaria que ha perdido el equilibrio de sus elementos naturales. A través de una historia que combina arte y ciencia, música en vivo, voces líricas, danza contemporánea y pintura escénica, la obra planteará una reflexión sobre la fragilidad del territorio, la sostenibilidad y la necesidad de reconciliarnos con nuestro entorno.

Memorias de Tamarán está subvencionado por el Cabildo de Gran Canaria, a través de la Consejería de Cultura, y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Arucas, el Ayuntamiento de Agüimes, CICCA-Fundación La Caja de Canarias, Casa de Canarias, Charter100 Canarias y Cajasiete.