A lo largo del encuentro con los lectores en la Biblioteca Insular, previsto para el día 16 de octubre, a las 18:30 horas, Bruno Lanzarote estará acompañado del autor canario de cómics, Alberto Hernández Rivero, creador de ‘Isaco y sus aventuras’. La presentación contará también con la colaboración de la Librería Canaima, por lo que el libro podrá adquirirse en el acto.

‘Atrapados en San Borondón’ de BlaBla Ediciones es el tercer libro de la colección infantil ilustrada Los Dragones de San Borondón, inspirada en la legendaria isla canaria que aparece y desaparece sin que casi nadie pueda alcanzarla.

En ‘Los Dragones de San Borondón’, el abuelo Jonás descubre la isla y a sus singulares habitantes. A su regreso, el pequeño Flín se cuela como polizón en su barco. En ‘Regreso a San Borondón’, Mara y Eva, junto a sus abuelos, emprenden el viaje de vuelta para llevar al dragoncito enfermo a su hogar.

Ahora, cumplida la misión, la familia pone rumbo de regreso a Gran Canaria. Pero algo no ha salido bien y se encuentran… ¡Atrapados en San Borondón! Comienza así una nueva aventura en busca de una salida, rodeada de magia, dragones y otros seres fantásticos, con personajes entrañables que sacarán más de una sonrisa y puede que alguna lagrimilla.

Aunque forma parte de una colección, el libro puede leerse de manera independiente: Mara se encarga de resumir, con mucho humor, lo ocurrido en las aventuras anteriores.

San Borondón, un mundo poblado por nuestros sueños

Lanzarote recuerda que editó un hace años en el que ya aparecía un dragón que estaba atrapado en San Borondón hasta que el héroe, Bruniana Jones, lo hacía salir de la isla para acompañarlo en sus aventuras. “Cuando creé aquel cómic acababa de llegar a Canarias y, aunque ya conocía la leyenda, me volvió a cautivar la mitología sobre esa isla mágica”, manifiesta.

Años después, mientras acompañaba a su hija mayor en sus actividades, llenó cuadernos con dragones que de forma natural invadieron San Borondón: a una criatura fantástica le corresponde un lugar fantástico para vivir. “Además, San Borondón no tiene límites, es un mundo que está en ese territorio poblado solo por nuestros sueños, así que era el lugar ideal para crear historias llenas de magia”.

Para él fue muy natural plasmar la historia que estaba en su cabeza cabeza, como quien pone un pie detrás de otro. “San Borondón es un sitio mágico e inexplorado, un territorio virgen en el que cabe todo lo que tengo en mi cabeza. Una vez que tienes personajes bien creados, sus actos solo tienen que seguir una lógica que sea coherente con cada uno de ellos”. El autor comenta que las protagonistas están basadas en sus hijas, al igual que los abuelos, pero con matices. Por eso, le resulta sencillo mantener la coherencia.

En cuanto al aspecto gráfico, en este libro sí tuvo que trabajar mucho. “Tenía las ideas claras, pero no quería complicarlo demasiado. Las ilustraciones completan la historia, abren ventanitas para que los lectores vislumbren una isla que va creciendo libro a libro”, expresa. En el primero apenas se mostraba algo más que el mapa y algún paisaje de fondo; en Regreso a San Borondón pusimos pie en la isla y cruzamos por entre barrancos, montañas, desfiladeros… ; y en este, hemos desembarcado en un lugar completamente nuevo, Puerto Corno, una ciudad abandonada en San Borondón, llena de secretos y misterios.

Humor como pilar

Lanzarote cree que la clave está en el humor, en el desenfado con el que se expresan Mara y Eva. “Siempre hago lecturas de lo que escribo a mis hijas y, según la reacción que tengan, sé si voy por buen camino. Hasta ahora son un público entregado, y cuando he hecho lecturas a otros niños e incluso a adultos, puedo ver las reacciones de primera mano. Por suerte esas reacciones se repiten cuando el libro está terminado y en las manos de los lectores, es fácil dejarse llevar de la mano por Mara y Eva”.

Para el autor, el humor es una herramienta de vida, una manera de aliviar las cosas que nos apabullan en el día a día. Comenta que en las historias de San Borondón la emoción viene de la mano de las niñas. “Hay mucha ternura en su manera de mirar lo que las rodea y esa emoción las lleva siempre al borde de la risa, porque son emociones muy positivas”.

En el dibujo busca siempre la expresividad, tanto en el trazo como en los personajes. Usa una paleta de colores muy vivos, lo que le da un aire optimista a toda la obra e invita a mirarlo con una cierta predisposición a desdramatizar lo que ocurre. “Al fin y al cabo es un cuento infantil, aunque ya me ha pasado que algunos abuelos han comprado ejemplares para sus nietos y luego han vuelto a por ejemplares para ellos mismos, lo que me ha sacado los colores y me ha llenado de orgullo”, señala.

En esta entrega, gráficamente ha creado un entorno lleno de misterios, una ciudad con edificios gigantescos en los que las niñas se ven empequeñecidas y superadas, su mundo se hace más grande y controlan menos lo que les pasa. También cuenta que se ha acercado a sus reacciones, les ha visto más de cerca las caras, algo que le ha conmovido. Todo esto ha tratado de plasmarlo en las ilustraciones.
“En cuanto al guion, me gusta pensar que estoy cerca del ‘humanismo pragmático’ de Terry Pratchett, el creador de la Saga del Mundodisco. Me encanta utilizar el humor para mostrar la naturaleza humana, con sus contradicciones, sus dudas, su compasión, su empatía”.

Sobre el autor

Bruno Lanzarote Pérez nació en Ciudad Real en 1967. Manchego de nacimiento y canario de adopción, lleva media vida en las islas dedicado al diseño gráfico y a la ilustración. Su estilo está influido por autores como Ibáñez o JAN, aunque su mayor referente es el dibujante Sergio Aragonés, creador de ‘Groo, el vagabundo’.

Es autor de más de una docena de cómics divulgativos, entre los que destacan ‘Palmeroto y Dragonchín en los bosques de Canarias’, ‘El viaje del Longorón’, ‘Bosque Metropolitano, en busca del tesoro de Madrid’, ‘Una vuelta de 360° por Madrid y ¡Agüita!’ ‘De Cabo Verde a Canarias… y viceversa’.

En 2014 publicó Sangre de Dragón: una aventura de Bruniana Jones & Max, un cómic en el que apareció el germen de Los Dragones de San Borondón, la colección de libros infantiles que escribe e ilustra y que ya cuenta con tres títulos. Su intención es llegar a diez, por expreso deseo de sus pequeñas dragonas, Mara y Eva, protagonistas de las aventuras.