Hay personas para las que ir al teatro ha dejado de ser sencillo. La edad, la movilidad o las circunstancias personales pueden acabar alejándolas de esos espacios de encuentro que durante tantos años formaron parte de sus vidas. Este octubre será el teatro, o al menos una de sus herramientas más poderosas, la risa, el que vaya a buscarlas.La cuarta edición del Festival Reíslas pone en marcha ‘Reíslas en Compañía’, una iniciativa que llevará a los humoristas Saúl Romero y Maestro Florido hasta distintos centros de mayores de Canarias para compartir algo más que un espectáculo: conversación, recuerdos, complicidad y tiempo. Sobre todo, tiempo.
El programa nace de una convicción sencilla: la cultura también debe llegar a quienes ya no pueden desplazarse hasta ella. Frente a la soledad no deseada que afecta especialmente a parte de la población mayor, Reíslas propone encuentros adaptados al ritmo de sus protagonistas, sin prisas y desde la cercanía, utilizando el humor como herramienta de bienestar, socialización y acompañamiento emocional. Saúl Romero inaugurará esta vertiente social del festival el 2 de octubre en el Centro Insular de Mayores y Participación Activa de El Hierro y regresará el 16 de octubre en el Centro de Mayores y Participación Activa de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria. Convertido en uno de los nombres de la nueva generación del stand up canario, Romero ha hecho de la observación de la vida cotidiana, los cambios generacionales, la familia y las nuevas maneras de entender el mundo una fuente inagotable de humor.
Maestro Florido, por su parte, estará el 8 de octubre en el Centro de Mayores y Participación Activa de Santa Cruz de La Palma y el 16 de octubre en el Centro de Mayores de Telde. Pocos encuentros parecen tan naturales como el suyo con los mayores. Desde 2003 se dedica profesionalmente al oficio de “artesano de la risa”, aunque buena parte de las historias que lleva al escenario nacieron mucho antes, escuchando precisamente a quienes le precedieron. “Me gusta escuchar y observar, principalmente a nuestros abuelos y abuelas, que llevan la historia de esta tierra en las arrugas de su piel”, explica el humorista. Sus relatos recuperan palabras, acontecimientos, personajes y maneras de vivir que sobreviven en la memoria de las medianías y cumbres de Canarias y que ahora regresarán al lugar del que muchas de ellas proceden: la conversación con los mayores. Florido lleva tiempo advirtiendo de que la velocidad con la que vivimos está dejando poco espacio para esa escucha. “Esta sociedad que nos empuja cada vez a correr más y más no se da cuenta de lo que le debemos históricamente a nuestros mayores”, sostiene. Y lo resume en una frase que cobra todo su sentido dentro de ‘Reíslas en Compañía’: “Faltan abrazos y sobran prisas”..


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