Canarias Cinema reivindica con fuerza el momento actual de la producción audiovisual isleña en el 25 aniversario del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, que se desarrollará del 23 de abril al 3 de mayo. El habitual apartado dedicado al cine con sello canario presenta nada menos que 18 títulos en pantalla: cuatro largometrajes y 14 cortometrajes.
La selección se vertebra a través de la fuerza de los paisajes y el medio natural y el acento en la memoria cultural, histórica y social.
Largometrajes
Para ello, Canarias Cinema muestra el desarrollo que han alcanzado cineastas canarios a la vera del festival de la capital grancanaria. Así, el director y productor tinerfeño José Ángel Alayón presenta en el evento el largometraje La Lucha (2025), en el que el paisaje majorero y la lucha canaria sustentan esta historia familiar, firmada por un autor que ha destacado por su filmografía en el certamen, con títulos como Entre perro y lobo (que produjo en 2020) o Slimane (2013), con el que ya ganó el Premio Richard Leacock al mejor largo en 2014.
Arima León es otro nombre que ha crecido en el seno del certamen de la capital grancanaria, con media docena de cortos en Canarias Cinema, desde Elektra (2018) a Koyas (2025). Tal vez (2025) es su opera prima en formato largometraje: un drama sobre la condición homosexual en los años sesenta.
La productora canaria La Banda Negra es una de las impulsoras de Krakatoa (2025), film de Carlos Casas que ya ha lucido con éxito en varios festivales del circuito. La firma isleña, detrás de la cual operan Helena Girón y Samuel M. Delgado, se ha hecho fuerte en esta década de los veinte, apareciendo en el festival con el corto Bloom (2023) y subrayando una intencionalidad mitológica en sus producciones.
Finalmente, en el apartado de largos de esta edición de Canarias Cinema concursa Por qué no escribo nada, de Isabel Fernández: un necesario documental sobre la vida de la escritora Carmen Laforet, coproducida por la firma canaria Imaco 89, que se estrena este mismo mes en el Barcelona Film Fest.
Cortometrajes
Hasta 14 cortos conforman uno de los apartados tradicionalmente más esperados en la gran cita del cine de la capital grancanaria. Firmas que han dejado su huella en esta sección vuelven a presentar una obra con una personalidad cada vez más acuciada. Es el caso de Marta Torrecilla, con Somos Islas, Fátima Luzardo, con Querido diario, o Fernando Alcántara, con Acúfeno. Octavio Guerra, con La mujer imaginada, tampoco ha querido faltar a su cita con el evento, que conoce muy bien y en el que ha destacado con trabajos como el alabado En busca del Óscar (2018).
David Delgado San Ginés es otro autor habitual de esta sección. Este año presenta Sonidos en el monte. Lo mismo que Jesús F. Cruz, que vuelve con Elles son, cruces de neón. Cayetana H. Cuyás, que mostró en 2025 su primer largo en el festival (The Prado & The Moon), estrena Escultura. Y Nayra Sanz Fuentes, que debutó en el certamen en 2009 con Anniversary, y que ha estado con varios cortos desde entonces, regresa con Cosecha.
La cubana Carla Valdés, programadora del Festival Insularia, participa en este apartado con Mariners. Y los fundadores de la Muestra de Cine de Lanzarote, Marco Arrocha y Busky Curbelo, lo hacen con Las mayorets.
Yon Bengoechea (Toma tierra) y Lucía Grimaldi (El pez rojo) adquieren esta vez más protagonismo desde el rol de la realización, en un festival que ya conocen desde otras perspectivas relacionadas con la creación audiovisual. Paula C. Ventura (documentalista) y Javi Armas (guionista y actor), por su parte, dirigen Kipuka, en torno al después en el volcán de La Palma. Finalmente, la actriz Marta Fuenar dirige el intenso Muy bien, para completar una colección de trabajos heterogéneos y que expone distintas sensibilidades en pantalla, como no puede resultar de otra forma en un apartado de estas características. Y que, en todo caso, reglan el estado de salud de la producción cinematográfica con denominación de origen canaria.


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