Los fotoperiodistas de la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina (UNRWA) continúan arriesgándolo todo para dar testimonio de lo ocurrido en Gaza, a pesar de que las autoridades israelíes intentan silenciar la barbarie. Sus imágenes son el testimonio de un pueblo, un grito de socorro en medio de la devastación y un llamamiento al mundo para que siga alzando la voz por Gaza.

CCA Gran Canaria-Centro de Cultura Audiovisual inaugura el día 12 de marzo, a las 19:30 horas, la exposición fotográfica titulada ‘Gaza, la mirada no silenciada’, que reúne un conjunto de 32 fotografías tomadas por fotoperiodistas locales que trabajan para UNRWA en Gaza. Ante el intento de silenciar lo que sucede —con el bloqueo a la prensa internacional y el acoso a profesionales locales—, estas imágenes se convierten en una herramienta vital para mantener viva la mirada sobre Gaza. La exposición, que se mantiene abierta hasta el día 30 de abril en el citado centro cultural del Cabildo grancanario ubicado en Schaman, es, así, un testimonio directo y necesario: un grito de socorro, un acto de resistencia y una invitación a no apartar la vista. ‘Gaza, la mirada no silenciada’ puede contemplarse en CCA Gran Canaria-Centro de Cultura Audiovisual de 10:00 a 14:00 horas y de 16:30 a 20:30 horas.

Archivo humano

Las instantáneas buscan retratar no solo el horror de los bombardeos o la destrucción visible, sino también las huellas invisibles del asedio: el trauma, la resistencia de quienes han perdido casi todo, la cotidiana reconstrucción bajo las ruinas. No se trata de un álbum bélico; es un archivo humano construido desde adentro, una mirada que exige responsabilidad y acción.

Sus autores y autoras permanecen en el anonimato por razones de seguridad (según datos de UNRWA, hasta la fecha se han contabilizado más de 200 periodistas palestinos muertos, muchos de ellos en el cumplimiento de su deber de documentar lo que allí ocurre), pero su labor resulta imprescindible para transmitir al mundo la realidad del territorio: casi dos años de devastación absoluta en una franja de apenas 365 km², donde más de 2,1 millones de personas han visto sus vidas reducidas a la mera supervivencia. Bombardeos constantes, desplazamientos forzados, destrucción masiva de infraestructuras civiles, la muerte de cientos de trabajadores humanitarios y el colapso de todos los servicios esenciales configuran un escenario de emergencia extrema.

Para organizaciones como UNRWA, y para activistas y periodistas, esta exposición también tiene un componente feminista, de visibilidad de quienes asumen los cuidados, quienes tejen la comunidad bajo bombardeos, quienes resisten la invisibilidad. Reconocer el rostro de la guerra, también el de la mujer, de la infancia, del anciano, de la maestra que convierte su escuela en refugio, es una manera de recuperar humanidad en medio de la devastación.

Desde octubre de 2023, la labor de UNRWA en Gaza se ha transformado para atender esta crisis humanitaria sin precedentes. Sus escuelas funcionan como refugios y más de 12.000 personas trabajadoras, también afectadas por los desplazamientos, continúan cada día distribuyendo agua y artículos básicos, ofreciendo atención médica y psicológica, manteniendo actividades educativas y garantizando servicios de higiene y saneamiento.

Desde hace décadas, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina (UNRWA) ha sido un pilar para la población en Gaza. En octubre de 2023, la labor de UNRWA se transformó para dar respuesta de emergencia convirtiendo sus escuelas en refugios, proporcionando agua y alimentos, brindando atención médica y psicológica, actividades educativas y servicios de higiene. Más de 380 personas trabajadoras de UNRWA han sido asesinadas.

En la muestra colabora El patio de las culturas, una entidad que desde 2004 tiene el propósito de servir de puente entre mundos a través del diálogo, la acogida y la celebración de la pluralidad cultural. El camino iniciado por el sacerdote jesuita Esteban Velázquez se ha consolidado a lo largo de los años y desde entonces el Patio de las Culturas trabaja para convertir la diversidad en riqueza y, como en esta ocasión, denunciar la injusticia para promover la solidaridad.

Asimismo, colabora otra organización, Mujeres por la paz y acción solidaria con Palestina, que desde su creación en el año 2005, coincidiendo con la aparición de la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina, ha venido trabajando para dar a conocer el proceso histórico de esta zona del mundo y el funcionamiento del proyecto sionista impuesto sobre la población palestina. Ayuntamientos, centros escolares, asociaciones vecinales, organizaciones diversas, sindicatos y partidos políticos han ofrecido tiempo y espacios para la comunicación de palabras e imágenes que ayuden a comprender esta compleja realidad.

Ante un incierto futuro, las imágenes de esta exposición muestran los efectos de una crueldad, asociada a los términos de limpieza étnica y genocidio, que por deber moral, ético y solidario, todos deberíamos proseguir denunciando.